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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2010.

Garzón en el banquillo

Garzón es noticia...

Hace un par de días escuchaba a Leire Pajín en los informativos de las 21.00 horas de Antena 3, un tanto contrariada por el proceso abierto contra Garzón. Lógicamente, mostraba, de palabra al menos, un profundo respeto a las decisiones de la alta magistratura del Estado; no obstante, le parecía muy cuestionable que la causa contra el Magistrado hubiese sido incoada por un grupo, creo recordar sus palabras, de ultra derecha...

Si os digo la verdad el comentario no me extrañó porque estoy acostumbrada a escuchar a nuestra clase política en términos de demagogia, pero también es cierto que me molestó. Me explico; en este bendito país, amparados por nuestra Constitución, cualquier ciudadano tiene derecho a mantener el ideario político que estime conveniente y deberá ser respetado siempre y cuando el susodicho se atenga a las reglas del juego de nuestro modus vivendi. Si eso es así, sobra cualquier atisbo de descalificación por la sencilla razón de que aceptamos, de veras, sin cortapisas, el pluralismo político.

Amnistía Internacional esgrime argumentos similares; parece que el hecho de investigar el franquisto justifica de por sí, cualquier tipo de acutación, como, por ejemplo, no aplicar la ley de amnistía de 1977...

Otro tanto hay  que decir de la "¿intelectualidad?" de izquierdas de nuestro país, que ha suscrito un manifiesto en el que muestran «su preocupación» por la actuación del Supremo. Si finalmente Garzón es juzgado, «asistiríamos al kafkiano proceso de un tribunal que encausa, en carne, a la justicia, sufriendo nuestra democracia el peor golpe desde el 23-F», afirman. Y yo pregunto a esa intelectualidad: ¿por qué?, ¿un juez es intocable, o es intocable este juez?, y de nuevo, ¿ por qué?; ¿ acaso Garzón está excento del imperio de la ley?

Al juez se le imputa un delito de prevaricación, al  iniciar, sin competencia legal, una causa por las desapariciones del franquismo. La decisión del juez Varela supone pasar a la fase de preparación de juicio oral. Esto significa que Garzón se sentará en el banquillo siempre que algunas de las partes personadas presente escrito de acusación contra él.

Varela acusa a Garzón de ser consciente de "su falta de competencia" ya que que los hechos denunciados "carecían de relevancia penal" por lo que "construyó una artificiosa argumentación" para sostener su instrucción.

Varela acusa a Garzón de haberse extralimitado en sus funciones suplantando la función que corresponde a los diputados y senadores al querer dejar sin efecto la Ley de Amnistía de 1977 para investigar los crímenes contra la humanidad cometidos durante la dictadura de Franco.

Para Varela, la razón de ser de un juez es "la recta aplicación de la ley vigente. Serán quienes tienen responsabilidad política los encargados de conformar el ordenamiento jurídico, si se diera el caso. Sólo los partidos políticos que obtengan la mayoría parlamentaria suficiente pueden hacer efectivos "aquellos anhelos de justicia promoviendo y aprobando las oportunas modificaciones legislativas".


Además de este proceso, como ya es sabido, el Supremo también invesitga a Garzón por un presunto delito de prevaricación por ordenar escuchas supuestamente ilegales en prisión a los jefes de la trama de Gürtel y por el  cobro de unos cursos en la Universidad de Nueva York  a cargo del Banco Santander. Que actúe la justicia y esclarezca los hechos, señores... Y que la justicia sea independiente, también para Garzón...

18/05/2010 18:56 wasantiya Enlace permanente. Varios No hay comentarios. Comentar.

Desayuno en Tiffany's

Era una noche clurosa, casi de verano, y Holly llevaba un vestido fresco negro, sandalias negras, collar de perlas. Pese a su distinguida delgadez, tenía un aspecto casi tan saludable como un anuncio de cereales para el desayuno,  una pulcritud de jabón al limón..."

Así describe Capote a la protagonista de su novela.  Este relato elato gira en torno a la vida de la casquivana Holly Golightly: sus idas y venidas al tocador de señoras para ganarse unos dólares, las fiestas en su piso, y un indiscutible encanto personal que hace que los hombres la adoren. Pero la novela habla también de desarraigos, de soledades vividas bajo esa fachada de vida social. Esa vida que Holly plantea transcurre por la provisionalidad más absoluta, sin pasado ni futuro. Así, vive asaltando el presente, subsistiendo de propinas, fumando "picayune" y visitando de vez en cuando, "Tiffany’s", un lugar donde según ella, " nada malo puede sucederme ". En ocasiones, además de enviar sospechosos partes metereológicos a un gángster de Sing-Sing, Holly toca la guitarra en la escalera mientras deja secar su pelo, y su gato sin nombre, símbolo de la ausencia de raices, duerme instalado en su hombro. 

Dicen que este es de los mejores personajes de Truman Capote; sin embargo, a mí me han gustado mucho más los protragonitas de sus cuentos de Navidad, por ejemplo.

Aunque fisicamente le hubiera gustado que Marilyn, su adorada amiga, interpretara a su personaje cuando la novela se adaptó al cine bajo el título "Breakfast in tiffany’s" (desayuno con diamantes en España) la productora decidió escoger a Audrey Hepburn, cuya elegante imagen -un sencillo vestido negro, collar de perlas y moño alto- crearía estilo hasta hoy e inauguraría la comedia sofisticada de la década de los sesenta. El escritor, sin embargo, no estaría contento con el resultado acusando a Hepburn de suavizar el personaje para no perjudicar su propia imagen pública; puede que tuviera razón Capote, pero yo se lo agradezco a la Hepburn, me gusta más la película que el libro; quizá desde la perspectiva actual el comportamiento de Holly no escandalizaría a nadie (o quizá sí), pero en los años sesenta sí:  la permisividad moral de Holly, su conducta liberal y su alegría de vivir (aunque en el fondo escondiera un problema de soledad) tal vez pudieran leerse pero no "verse" en la pantalla. Porque tal y como confesó Hepburn años después, " en aquella época no todos los diálogos de la novela podían reflejarse en la película".
5596-11 Breakfast At Tiffany’s Audrey Hepburn5596-1 Breakfast at Tiffany’s Audrey Hepburn, George Peppard, John McGiver5596-7 Breakfast At Tiffany’s Audrey Hepburn, George Peppard, Martin Balsalm 5596-9 Breakfast At Tiffany’s Audrey Hepburn


Moncayo (2315 m.) 23 de mayo de 2010

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Llevo un mes sin narrar mis subidas  a la montaña; parte de la culpa la tiene "la pereza", esa comodona que se esconde dentro de cada uno de nosotros, en mayor o menor medida. De todoas formas, no todo es culpa de doña pereza,  mis amigas de equipo tienen unos bolgs estupendos donde describen las mismísimas ascensiones que yo, ergo, para qué escribir dos veces...

Esta subida no ha sido lo que se dice..., masiva; sobre todo, si  la comparamos con la del domingo anterior a Punta Espata, en la que creo alcanzamos la decena...  Al Moncayo subimos Isabel y yo


Salida como siempre a las 8.30 desde el pincho. Tardamos un par de horas, y eso que yo pensaba que estaba más cerca. Empezamos la subida a las 11.00 a.m. unos 20 minutos antes de llegar al  Santuario del Moncayo, situado a 1.620 metros de altura. El Santuario es un edificio grande, con bar y restaurante. Para llegar al Santuario la ruta habitual es Tarazona-Agramonte. El último tramo es de pista, que conforme se asciende, va empeorando. En las pequeñas paredes de granito situadas tras el refugio hay algunas vías de escalada.

El camino es evidente durante todo el recorrido; además, está concurridísimo. Varios carteles y mapas nos dan una idea de la subida. Un tiempo razonable para una subida tranquila es de unas dos horas; los montañeros habituados necesitarán menos tiempo.

La ruta asciende por el pinar de forma mantenida pero sin grandes repechos. A partir de una altura de 1850 m. los pinos van dejando paso a pedreras y zonas de matorral de montaña.

Así llegamos a un cruce, con un poste indicativo: siguiendo hacia delante, entramos en el circo glaciar, pero optaremos por el camino de la izquierda, que remonta en zigzag la enorme ladera pedregosa que cierra el circo a este lado.

Sin niebla, el camino resulta evidente, está bien marcado entre las piedras y señalizado también con hitos.

Desde allí, giramos a la derecha y tras un breve descenso, retomamos la última rampa que suavemente asciende a la cima del Moncayo (2315 m.), donde unos semicírculos de piedra nos facilitan la estancia protegiéndonos del viento. Las vistas son impresionantes; tuvimos suerte aunque el día no estaba totalmente nítido; eso sí, el viento era más que soportable, cosa rara desde la cima del Moncayo.

El caballero inexistente de Italo Calvino

Es es título de la novela que me acabo de leer; es igual de breve que interesante; en apenas 121 páginas va descargando todo un mundo de personalidades ricas que pueden servir para analizar la identidad del hombre de todos los tiempos.

Ambientada en la Francia de Carlomagno, por su ejército circulan una serie de personajes que dan vida a la novela. Agilulfo Emo Bertrandino de los Guildivernos y de los Otros de Cobertranz y Sura, Caballero de Selimpia Citerior y Fez, ahí es nada, nunca mejor dicho porque, en este caso, el tal caballero, no existe. Gurdulú será su escudero, un personaje contrapuesto desde todos los puntos de vista a su caballero, voluble, indómito, carente de voluntad, sucio e incontinente. El joven Ramblando, que busca desesperadamente vengar la muerte de su padre, y, del mismo modo desesperado, intentará el amor de Bradabante; joven de gran belleza que no acaba de encontrar a nadie que realmente le haga feliz y le de la seguridad que no tiene, aunque apartenta tener.

Me ha gustado mucho, se podrían preparar clases de antropología con esta galería de personajes bien construidos...

Otro de Jane Austen: Orgullo y prejuicio

No sé qué me pasa con la novela inglesa últimamente, me encuentro muy a gusto con un libro así entre las manos.

Es una verdad universalmente aceptada que todo soltero en posesión de una gran fortuna necesita una esposa

Este comienzo nos introduce en el universo de Jane Austen y de su novela más emblemática. Se dan cita en esta obra los temas recurrentes de la autora. La señora Bennet, madre de cinco hijas, vive con la única obsesión de casar bien a su parentela. Dos ricos jóvenes, el señor Bingley y el Señor Darcy, aparecen en el punto de mira de la señora Bennet, cuando deciden instalarse por una temporada como vecinos de la familia Bennet. El opresivo ambiente de la familia, la presion del matrimonio y del escándalo, la diferencia de clases, la pobreza y la actitud de una heroina, se conjugan en esta obra tan leída a lo largo de dos siglos...

Confieso que me lo he leído en dos "patadas"

Educar para la comunicación y la cooperación social

Este es el título de la jornada que ha tenido lugar en Pamplona el pasado viernes 28 de mayo y a la que he tenido la suerte de asistir en compañía de una compañera de trabajo y amiga mía; gracias, Elena, por avisarme y contar conmigo. Ella presentaba una comunicación sobre  su tema de investigación: la educación para la ciudadanía en España. Además, forma parte del grupo de investigación de la Universidad de Navarra que organizaba esta jornada.

Sabía que me iba a interesar pero no sabía hasta qué punto me iba a aportar tanto.

En las últimas décadas se ha incrementado la investigación sobre temas relacionados con la promoción de una cidadanía activa y participativa. Asímismo, el uso masivo de las TIC está teniendo gran repercusión en las relaciones sociales...

Al mismo tiempo, parece existir amplio consenso respecto a que la salud y fortalecimiento de las democracias, la respuesta  los desafíos posmodernos, no depende solo del buen gobierno del Estado y de sus leyes sino de las virtudes de los ciudadanos concretos. Actitudes como apertura al diálogo, el respeto, la solidaridad, la tolerancia, la responsabilidad hacia el bien común de la sociedad, se perfilan como capacidades características de un ciudadano en el marco de una democracia, y marcanun auténtico estilo de vida. La educación para la ciudadanía democrática es urgente...

Seguiré!



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