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wasatiya... moderación, camino medio

Otra de amigos... esta vez con sabor amargo

Un econtronazo fuerte con una amiga. Acabo de releer el e-mail que lo ha ocasionado. Contestaba a uno que me escribía en plan cariñoso, amigable, con frases bonitas como "he pensado cómo ayudarte a tí, que me has ayudado tanto a lo largo de mi vida.." en fin, un escrito al que he contestado con afecto sincero y con ganas de corresponder al don preciado de la amistad. Pues bien, lo he jodido, con la mejor de las intenciones he provocado un enfado; todavía no logro descifrar la intensidad del terremoto porque no la he visto vis a vis, pero lo intuyo, dejará huella. De todas formas, como decía ayer... los amigos están donde tienen que estar, lo demás me da igual. No se ha roto la amistad, pero sí he herido, y quiero recomponer la herida en la medida de mis posibilidades...

A raíz de esto, me doy cuenta de lo complicados que somos los seres humanos, y de la capacidad que tenemos para liar lo sencillo. No debería ser así, pero no siempre acabo de meterme en el pellejo ajeno, y en ese momento, lo fastidio, con la mejor de las intenciones si quieres, pero lo estropeo. Y lo siento, Dios sabe que lo siento, y ella, que me conoce, también.

Retazos de mis amigos

"Mis amigos están donde tienen que estar lo demás me da igual"... Así dice la letra de una canción de Siempre así...

Y así lo acabo de experimentar de nuevo hace unas horas en una subida a la montaña para celebrar el cumpleaños de una amiga.

No sé para tí, querido lector, qué metáfora es buena para la vida, a mí me resulta acertada en este momento la de la montaña. Me encuentro literalmente, "subiendo la montaña", cuesta arriba, con esfuerzo, con el aliento jadeante; no sé si llegaré a cumbrear, y qué ganas tengo de hacerlo, cómo anhelo ver desde la cima lo que ahora me impide la costosa subida. Pero el tema de este post no es la vida, ni la subida, me he ido por otros derroteros, y yo estaba con la amistad... que hace más llevadera la subida.

Hay amigos de fin de semana, amigos para jugar al tenis, amigos de interés, amigos con los que ligas, amigos con los que compartes una inquietud, un hobbie, con los que te entretienes un rato... Todos estos genitivos y preposiciones adulteran la amistad. El amigo lo es, a secas, y lo es, porque "está donde tiene que estar", que es contigo, a las duras y a las maduras. Por eso, descubrir que los tienes y que ahí están, es un motivo de gran alegría y de profundo agradecimiento; ahí los tengo y palpo que los tengo porque saben estar. Es cierto lo que dice la canción, lo demás me da igual. Con mis amigos, puedo subir esta montaña de la vida que en ocasiones se hace agotadora, pero no lo es tanto porque gracias a ellos haces un parón en el camino, y paladeas un chorrito de tinto de bota y una rebanada de pan con chorizo...¡qué placer saborear la amistad!

IV Congreso Internacional Provida. Zaragoza 2009

 

 

Zaragoza, 6 de noviembre de 2009.- La presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida, Alicia Latorre, ha afirmado hoy en Zaragoza que el objetivo del IV Congreso Internacional Provida es “unir fuerzas y aportar argumentos para hallar respuestas positivas en relación a la vida humana y el problema más grave que tiene España, un problema que es evitable”.

 

Así lo ha dicho en la primera rueda de prensa que el comité del IV Congreso Internacional Provida ha celebrado hoy, 6 de noviembre, a las 17.00 horas en la sala de prensa del Auditorio de Zaragoza. El cometido ha sido exponer el objetivo del congreso así como resaltar el mensaje principal de los ponentes de la mesa ético-antropológica. Todo esto, de la mano de la presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida, Alicia Latorre; la neuropsiquiatra infantil y militante del partido e izquierdas italiano ‘La Margarita’, Paola Binetti; y la madre que tuvo un aborto provocado hace 14 años y portavoz de la Fundación RedMadre.

 

Alicia Latorre ha explicado que el objetivo del congreso es “unir fuerzas y aportar argumentos para hallar respuestas positivas en relación a la vida humana y el problema más grave que tiene España, un problema que es evitable”. Ha aclarado que “el debate del aborto no es un debate cerrado sino un tema de candente actualidad”. Asimismo ha afirmado que “no hay lugar para reprochar ni recriminar nada a nadie porque no se pueden recuperar las vidas perdidas sino que hay que proyectar ideas positivas, de futuro que impliquen a la sociedad a apoyar a la mujer embarazada”, aclarando a su vez que la pequeña reducción de niños abortados se ha debido a la acción de las asociaciones implicadas con esta causa. Terminó su intervención señalando que “no descansaremos hasta que no haya ningún aborto”.

 

Paola Binetti por su parte ha defendido la postura de que “la batalla del aborto es una batalla de la sociedad civil más que de la parlamentaria”. Asimismo ha añadido que “si el siglo XX ha sido el siglo de los derechos individuales, el siglo XXI debe ser el siglo de la solidaridad en el que haya una conciencia de responsabilidad mutua”. Con esto ha rebatido el argumento de quienes defienden el derecho de las mujeres a abortar, señalando que hay que tener en cuenta el derecho del niño a nacer.

 

Por último, Esperanza Puente ha afirmado con contundencia que “hoy en día la ley y los servicios sociales dejan a la mujer embarazada sola y desamparada porque no informan sobre la veracidad de la técnica abortiva y tampoco de las alternativas a dicha técnica”. Además, ha señalado que “el síndrome post aborto es ignorado por la mayoría de las madres que se ven abocadas a él porque no se les informa con transparencia de las consecuencias”. Ha concluido reivindicando la importancia del apoyo de la pareja, la familia y las administraciones públicas hacia la mujer embarazada.

Casi no llegamos al Garmo Negro

Casi no llegamos al Garmo Negro

Hicimos noche en Jaca el 24 de octubre; tuvimos la suerte de coincidir con el día de cambio de hora, con lo cual, el madrugón no fue tan costoso. Partimos del Balneario de Panticosa (1.650), del refugio de montaña Casa de Piedra. Eran las 7.45 a.m. Una senda remonta en zigs-zags la empinada ladera por la orilla dch. de las cascadas.

Pronto alcanzamos  una suave pradera, atravesando los pastizales en amplio zig zag. Seguimos al lado del riachuelo hasta llegar a Majada Alta, esto se nos hizo bastante costoso, no sé si nos pilló especialmente cansadas y con falta de entrenamiento. El caso es que el pobre Rafa hizo grandes esfuerzos para  dirigirnos hacia el barranco de las Argualas.

   El paisaje de la mayoría del recorrido es magnífico cuando vemos el punto de partida, allí abajo, y como no observando el camino en zig zags del Barranco de Brazato que asciende hacia los ibones del mismo nombre de forma vertiginosa.

Cuando llegamos a los 2.650 mts la pendiente se hace ostensiblemente más dura hasta la llegada a una especie de collado que separa el Garmo Negro de Argualas. Suavizándose la pendiente seguimos una senda marcada por el paso de tres montañeros que nos adelantaron y antes de llegar al col. de Argualas  giramos a la derecha hasta llegar  sin problemas a la cumbre de Garmo Negro (3.051), daban la 1.15 p.m.; nos quedamos con las ganas de ver el panorama   que nos rodea, como los majestuosos Picos del Infierno o los  lagos que tenemos a nuestros pies, los ibones de Pondiellos. No vimos desde la cumbre más allá de nuestras botas y nuestras caras, el paisaje, de nuevo, fantasmagórico. Eso sí, llegamos, que era importante para nuestra autoestima.

A pesar de este final tan poco vistoso, como he apuntado antes, las vistas que tuvimos durante gran parte de la ascensión son inmensas; no me atrevo a nombrar  lo que vimos porque temo meter la pata, pero Rafa fue haciendo un recorrido de todo lo que teníamos ante nuestra mirada. A pesar de la foto de cumbre, no pasamos nada de frío, hacía un día cálido a más no poder, agradecimos el ocultamiento del sol porque no lo habríamos aguantado.

Increible mirador de del valle de Panticosa, Arratille, Batáns, Baciás, Embalse de Bachimaña , Bramatuero, Brazato, etc y el magnifico Vignemale. Por supuesto la vista de los Picos del Infierno es impresionante así como la zona del Balaitoüs.

¿En qué piensas?

Se diría que últimamente pienso poco... Es bueno pensar, indudablemente, es algo que nos define como personas, el hombre es un sujeto pensante.De todas formas, creo que no me equivoco al afirmar que, en ocasiones, viene bien dejar descansar las "neuronas" y probar , por un tiempo sólo, la suspensión de la mente en todo aquello que nos puede alterar... 

Sí, así como lo escribo, desde hace dos semanas estoy procurando una especie de nirvana mental que serene el agite interno que me caracteriza. No es fácil, puesto que el hombre es un animal de costumbres, y las mías, desde mi más tierna infancia, han ido por esos derroteros que tantos quebraderos de cabeza me han dado...

"Una mujer nueva" de Carmen Laforet

Las semanas que he pasado en Holanda me han cundido mucho; estoy sorprendida de mí misma... He impartido un curso de Historia Moderna bastante denso de horario, he pateado literalmente bastantes ciudades de la ruta hanseática; la bicicleta, ha sido mi compañera de rutas preciosas por pueblecitos típicos holandeses y, además, he podido leer tres libros y 3/4 de otros dos...

"La mujer nueva" de Laforet me ha gustado de verdad. Su prosa, la introspección en la psicología de Paulina, la forma de llevar la interioridad del personaje hasta el desenlace de la novela, la sintonía con la autora en muchos de sus planteamientos, (se dice que le libro tiene mucho de autobiografía),ha hecho que disfrutara de veras, especialmente las últimas 20 páginas.

Te animo a que descubras esta obra que constituye un hito en la literatura feminista española de finales de los años 50.

Mi vida al aire libre

De adolescente, cuando me lamentaba ante mis amigos de los procedimientos didácticos de mi padre, ellos decían que ésta era la educación  francesa y que la educación francesa estaba muy bien. Que ellos no sabían nadar, ni montar en bicicleta, ni distinguir un cuco de un arrendajo porque no habían recibido educación francesa y que era un atraso. Que criar un crío entre algodones era arriesgado porque luego, cada vez que la vida le pasa factura, no sabe qué actitud adoptar

 

Con esta sentencia en boca de sus amigotes, concluye Delibes el magistral relato sobre cómo su padre le enseñó a montar en bicicleta. Es una escena cargada de humor fresco, que ha hecho que me riera en alto imaginándome al pobre "Miguelito" manteniendo el tipo dando vueltas, siempre la misma vuelta, para evitar "estolozarse" al intentar bajar.  Pensaba yo que la  educación entre algodones era un fenómeno reciente  pero, por lo deja entrever el autor, es algo atemporal, siempre ha habido papás proteccionistas en extremo...

Ascensión al Posets (Julio 2009)

Aprovecho cinco minutos de receso del estudio para escribir las impresiones y vivencias de la última ascensión a un 3000: el Posets. Se encuentra en el Valle de Eriste, en Benasque. Pasamos la noche del sábado en el refugio de Orús y comenzamos la subida a las 6.15 de la mañana.

Gracias al buen hacer del equipo, pudimos encontrar una Misa el sábado a primera hora de la tarde, cosa francamente difícil. Para los amantes de la montaña y de la eucaristía, cultivar estas dos querencias no siempre resulta posible. El caso es que a Remei no se le pone nada por delante y consiguió que un tal Don Miguel nos celebrase "misa a la carta", en concreto a las 3.45 p.m. Allí estábamos, en el centro de un santuario situado en lo alto de la montaña, celebrando con Jesucristo su pasíón, muerte y resurrección. Tuve ocasión, gracias a la breve homilía, de saber que el Papa ha decidido dedicar un año a los sacerdotes; me alegró,ciertamente, la Iglesia está necesitada de más curas y de la renovación interior de muchos de ellos...

Con estas intenciones llegamos al refugio alrededor de las nueve de la noche, a punto de plegar la mayor parte de los montañeros para descansar el sueño de los justos. Por suerte, pudimos hablar con unos y otros para hacer nuestras previsiones: levantada, climatología, etc. Paso un tupido velo por el "memento noctae", breve y movido donde los haya: tuvimos un dueto de Wagner, paseíllos rocieros al cuarto de baño, visita inmisericorde de  tormentas sonoras... Total, que a las 5.30 una menda se resistía a plegar el saco con una serie de argumentos tan poco convincentes que, aún no habían pasado cinco minutos, cuando me encontraba con el resto de mi equipo en la mesa, desayunando  y dispuesta para salir.

La subida fue preciosa, aunque el día no acompañaba demasiado. Disfrutamos mucho del paisaje, especialmente la "canal", cubierta por completo de nieve y con unas vistas en nuestras espaldas espectaculares. La cima no se veía porque el día estaba con neblina. Fue muy grato caminar junto a 11 montañeros que hicieron de buen samaritano siempre que hizo falta y con los que pudimos compartir calcetines, comida, guantes y mucha conversación...

Tardamos poco más de 4 horas de subida. No hay un sólo tramo llano, es literalmente cuesta arriba de principio a fin. Como siempre, la última hora de bajada fue para mí lastimosa: pinché y se me iban las rodillas, con lo cual, tuve que hacer esfuerzos ímprovos con los brazos para moverme con los palos: Miguel Angel, con quien hice parte de la bajada, me recomendó ponerme rodilleras, ocsa que haré en la próxima ocasión porque, como suelo repetir casi proverbialmente: no estoy cansada, sólo  me bailan las rodillas y.. ¡no sé por qué! 

 

Jazz clásico

Sinceramente, no, lo mío no es la música,  soy consciente de mi limitación. Ahora bien, una cosa es mi incultura y otra mi gusto, que lo tengo, como todos, más o menos educado y si, me gusta escucharla, paladearla, regodearme en los instrumentos: ora el saxo, ora el bajo, aquí el piano, allí la batería... Ahhhh!, qué delicia... una de jazz clásico, por favor, para esos momentos de la tarde, cuando el sol está llegando al ocaso y saboreas una copita con un buen libro entre manos

 40 sinfonía de Mozart intrpretada por Thomas Hardin Trio

Buena muerte, vida buena

Ayer fui afortunada y tuve un largo tiempo para reflexionar sobre algo tan obvio y tan desconcertante como la muerte. El motivo fue el esperado, acababa de fallecer el padre de una buena amiga y asistí al funeral que se celebraba para encomendar su alma al Dueño de la vida. Durante el funeral hice lo "propio", un poco más incómoda de lo habitual porque no había un pequeño hueco donde asentar el cuerpo. No obstante, intenté recogerme mentalmente para situarme, de corazón, cerca de mi amiga, de los suyos, y hacer acopio de la misercordia de Dios para Carlos, que así se llamaba el "difunto". Digo que hice lo propio, rezar de la mejor manera de que era capaz. No fue en ese momento cuando me dediqué a pensar. Por la tarde, después de comer, tenía que acercarme al médico de cabecera y pedirle  las pastillas que tomo para mitigar la persistente, pesada, pesadísima, rinitis alérgica... Y fue ahí, aprovechando la oportunidad que me brindaba la caminata, larga y serena, cuando me encontré conmigo misma y me detuve a dialogar...

Carlos, decía su hijo, había vivido intensamente, y murió muy preparado. En el argot cristiano, decir que alguien está preparado para morir tiene muchísimo calado antropológico. Requiere precisamente  ausencia de improvisación, sosiego, cálculo, previsión de lo que está por venir, rectificación del rumbo, "dejar mi casa en orden", preparada para la marcha y para el reencuentro futuro... Por eso, sin duda, la mejor preparación es la vida buena, intensamente vivida... Buena muerte, vida buena

Aneto

Aneto

Es la subida más fuerte que he hecho hasta la fecha. Para un experto montañero puede resultar un tanto jocoso pero para mí  fue una ascensión cargada de emotividad y de reto. Mi equipo me encontraba de baja, no daban un real por mi capacidad de subida. Probablemente me picó el orgullo y dije que iba, sí o sí, y así fue. Para regocijo mío y de mi equipo, todo hay que decirlo, fui la primera en cumbrearlo un inestable día del mes de agosto

 

Hoja de ruta

He decidido bautizar esta bitácora con un nombre extranjero, "wasatiya", palabra árabe que equivale a "moderación", "camino medio".

El nombre se debe a la lectura de un artículo publicado en la Revista Nuestro Tiempo, nº 651, en el que se habla de la iniciatia de Munter S. Dajani, profesor en la Universidad de Jerusalén, para acceder a la ansiada paz entre dos mundos aparentemente irreconciliables: Israel y Palestina. Dajani propone "wasatiya" para extender "una visión pacífica del Islam"  que sirva para crear una "cultura de la moderación". El propio nombre, explica  Javier Marrodán en Nuestro Tiempo, "es una metáfora de su planteamiento: wasantya no significa propiamente moderación sino camino medio".

Traigo a colación estas palabras para inciciar mi andadura por esta bitácora, con la ilusión de acercar mi pensamiento a todo aquel que quiera entrar por caminos de moderación a la hora de analizar la realidad  en sus múltiples manifestaciones...

Obligaciones diarias y los compromisos libremente adquiridos, marcarán el ritmo de esta marcha, que presumo será lenta, ojalá también segura.

Acabo con los versos del poeta de Castilla:

"despacito y buena letra

que el hacer las cosas bien

importa más que el hacerlas"